Los perros y las longanizas

Me he encontrado con una situación muy curiosa durante este largo proceso de investigación y búsqueda. El tema de los perros y las longanizas.

Pues va a ser verdad que en Alemania ataban a los perros con longanizas“.

En la República Checa tampoco atan a los perros con longanizas“.

Se creen que en USA, UK, Alemania atan a los perros con longanizas“.

Los españoles en el extranjero atamos a los perros con longanizas“.

Parece que fuera atan a los perros con longanizas

La peña se piensa que aquí atan a los perros con longanizas

Aquí no atan a los perros con longanizas pero tampoco es el infierno

En Costa Rica no atamos a los perros con longanizas

Allí en China atan a los perros con longanizas

No pienses que aquí en Bruselas atan a los perros con longanizas

Y podríamos seguir así hasta el infinito.

Nunca había oído antes esta expresión hasta que comencé a buscar trabajo en el extranjero. Por lo visto, al menos en el foro Spaniards, esta expresión ya se ha convertido en una coletilla, en una especie de chiste privado involuntario para referirse a la situación laboral de cualquier país del mundo. Y puede que sea cierto. O no.

Uno puede imaginar que por ahí fuera atan a los perros con longanizas porque cuando la situación laboral en tu entorno está fatal, como es el caso de España, se tiende a pensar que cualquier exótica aventura en el extranjero va a ser más exitosa que quedarse aquí esperando a ver si suena la flauta. Uno piensa en Alemania y se la imagina repleta de eficientes fábricas vacías de trabajadores, con empresarios deseosos de contratar al primer ingeniero que entre por la puerta.  Piensa en China y se la imagina creciendo en materia de industria a velocidad de crucero; piensa en Latinoamérica y ya la ve esperándole con los brazos abiertos por el tema de la cercanía cultural; piensa en Noruega y la vislumbra medio despoblada e implorando jóvenes cualificados que le ayuden a extraer su preciado petróleo. Y no es así: a los Alemanes no les hacemos tanta falta, los chinos se apañan ellos solos, a los latinoamericanos no les gusta tanto nuestro acento y sobre los noruegos casi mejor les preguntamos a aquellos que en su día fliparon con Españoles por el mundo.  En definitiva, uno piensa en el resto de los países del mundo y se imagina a la población atando a sus perros con longanizas (o con bratwursts); que llegaremos allí con nuestras fotocopias compulsadas de títulos universitarios y nos harán la ola y masajes en los pies. Y no.

En cambio, todos conocemos a unos cuantos que se fueron al extranjero prácticamente sin nada, y finalmente, no sin esfuerzo, claro está, encontraron lo que buscaban. Personalmente, tengo conocidos que han encontrado un trabajo muy parecido al que buscaban en Canadá, Australia, Perú, Ecuador, Reino Unido, Holanda o China. Gente de diferentes titulaciones y con muy distintos objetivos vitales. Tampoco es que por ahí fuera aten a los perros con cadenas de titanio, entonces.

Así pues, ¿con qué idea nos quedamos? ¿Cómo atan a los perros por ahí fuera?

Mi respuesta a todo esto es tan obvia que casi me da hasta vergüenza escribirla (pero ya que he llegado hasta aquí, pues lo hago): ni aquí ni allí son tontos, y en ningún sitio se atan a los perros con productos de charcutería. Tengo la sensación que se si uno viaja con un billete de ida a cualquier país del mundo con un fajo de currículums bajo el brazo, con mentalidad positiva, con capacidad económica para simplemente sobrevivir durante unos pocos meses, además de con un par de piernas, ojos y boca (de boca solo una), raro será que no encuentre un trabajillo o que por lo menos tenga la sensación de que lo puede conseguir en un futuro no demasiado lejano. Era mi opinión antes de comenzar con todo este embrollo y es mi opinión dos meses después, momento en el que sigo sin trabajo.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Habéis trabajado en algún país donde aten a los perros con longanizas?

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