Cómo preparar una entrevista conductual (Behavioural interview)

Durante todo este largo proceso de búsqueda de empleo en el extranjero he tenido la suerte de sufrir dos entrevistas con multinacionales extranjeras: la primera de ellas, una empresa dedicada a la fabricación de alimentos y productos de limpieza; y la otra de ellas una compañía del sector de la automoción. En ambos casos los procesos de selección fueron largos (un par de meses mínimo), incluían test psicotécnicos online y concluían con una completa entrevista final de alrededor de 3 horas de duración. En el primer caso, esta entrevista final la realicé por medio de Skype y en el segundo fui invitado por la propia empresa para llevarla a cabo en sus instalaciones.

Las dos entrevistas estuvieron divididas en tres partes: una Entrevista conductual (Behavioural interview), una Entrevista técnica (Technical Interview) y una Presentación preparada por mí mismo. El objetivo de este post es comentar las preguntas que me hicieron a mí en la parte de la Entrevista conductual, para que el lector pueda hacerse una idea de qué tipo de aspectos debería preparar ante una prueba de este tipo. La Entrevista técnica y la Presentación se describirán posteriormente.

En una entrevista conductual, lo normal es que NO nos hagan preguntas técnicas relacionadas con los conocimientos específicos requeridos para el puesto al que optamos. En este tipo de entrevista nos harán más bien preguntas que buscan conocer aspectos concretos de nuestra personalidad, preguntas que tienen el objetivo de anticipar cómo reaccionaremos ante determinadas situaciones a las que probablemente nos vayamos a enfrentar si obtenemos el puesto de trabajo, en función de comportamientos similares en situaciones pasadas. Preguntas que, fundamentalmente, pretenden averiguar si disponemos de las competencias transversales que se consideran imprescindibles para el trabajo en cuestión. Como por ejemplo:

Háblame de una situación en la que tuviste que trabajar en condiciones muy adversas

Ante esta pregunta, el entrevistado deberá bucear en su memoria hasta encontrar una situación específica en la que efectivamente tuvo que trabajar en condiciones dificultosas. Es importante tener en cuenta que en estas entrevistas no suelen dar por válidas respuestas genéricas como: “La función que desempeñé en la empresa X lo tuve que realizar en condiciones muy adversas porque el ambiente de trabajo era malo“. Ante esta respuesta, lo más probable es que el entrevistador nos haga mencionar alguna vivencia muy específica en la que se demuestre que efectivamente el ambiente de trabajo era negativo, qué hicimos para solventar esas condiciones adversas y cuál fue el resultado de nuestras acciones. Situaciones específicas, muy concretas, es lo que buscan. Problema, acciones tomadas y resultado.

Así pues, es importante ser consciente de que en una entrevista conductual, uno tiene que hablar muchísimo sobre sí mismo. En general, se tiende a pensar que cuando uno no dispone de experiencia profesional, se tiene también una carencia importante de experiencias vitales que sean de interés en una entrevista de trabajo. Y esto no es necesariamente así. A raíz de lo que he aprendido en estos últimos meses, en este tipo de entrevistas tienen el mismo valor respuestas que estén relacionadas con la experiencia profesional como respuestas que estén asociadas con otro tipo de experiencias, como la académica, profesional, deportiva, artística o personal. En ocasiones, incluso, he percibido que se recibían con mucho mayor interés experiencias relacionadas con el mundo del deporte que experiencias que tuvieran que ver con trabajos que he desempeñado.

En ocasiones, al preparar una entrevista, me ha sucedido que le dedico muchísimo tiempo a obtener información sobre las actividades de la empresa, los productos o servicios que ofrece, su historia, sus valores, misión, visión, estrategias, etc… y en cambio descuido el aspecto más importante de la entrevista, que no es ni más ni menos que yo mismo. Qué quiero contar sobre mí mismo en esta entrevista en concreto. Esto es algo que hay que tener muy en cuenta en entrevistas conductuales. ¿Qué experiencias vitales quiero mencionar en la entrevista y cuáles no? Por ejemplo, otra pregunta posible en este tipo de entrevistas puede ser algo así como:

Descríbeme una situación en la que tuviste que tomar una decisión impopular

Si a uno le sueltan, así de sopetón, esta pregunta, lo más normal será que en ese preciso instante no se le ocurra ninguna situación en la que tuvo que tomar alguna decisión polémica o que iba a ser mal recibida. Uno tiende a pensar que jamás se ha enfrentado a ese tipo de situación, que no lo ha vivido. Contestar con un tímido “En este momento no se me ocurre nada” es un tremendo error, por dos motivos. Por un lado, el entrevistador percibirá que eres un candidato con escasa experiencia vital, que jamás ha tenido que enfrentarse a situaciones complicadas. Por el otro, tendrá también la sensación de que has preparado muy poco la entrevista, porque a poco que uno piense un poco, todos nos hemos tenido que enfrentar al momento de tomar una decisión impopular. Forma parte de la vida. No obstante, si en ese momento no nos viene a la memoria ninguna situación específica que encaje con lo que nos piden, mejor inventar una historia o contar una vivencia que la ocurrió a un amigo, que dejar la pregunta sin responder.

Por todo ello, y como ya dije en posts previos, las entrevistas, de cualquier tipo, hay que prepararlas muy bien. No solo hay que pensar qué es lo que quiero decir, sino también el cómo lo quiero decir. Hay que ensayar, como si fuera una obra de teatro. Es muy útil escribirse las respuestas en un papel, como si fuera un guión, y practicarlas en voz alta, como si fuéramos actores. En el caso de tener escasa experiencia profesional relacionada, aspectos que puede resultar muy útil mencionar en entrevistas conductuales son, por ejemplo, los siguientes:

Experiencia académica: trabajos en grupo realizados, estancias en universidades extranjeras, clases particulares impartidas a otros alumnos…

Experiencia profesional no relacionada: trabajos de verano en el extranjero, voluntariados en ONGs u otras organizaciones como scouts…

Experiencia deportiva: éxitos alcanzados (aunque sean modestos), el hecho de haber sido capitán o entrenador de un equipo..

Experiencia artística: puede sumar puntos, en puestos relacionados con la creatividad, el hecho de haber publicado artículos o relatos, de ser un aficionado a la pintura o escultura, a la cocina…

Experiencia personal: viajes a lugares exóticos, el hecho de haber vivido en diversos países…

Hablar sobre uno mismo no es precisamente sencillo. Como uno está hablando de situaciones que conoce bien, tiende en ocasiones a simplificarla en exceso, a dar por sabidos detalles específicos que pueden resultar de gran interés para el entrevistador, y que si no se mencionan, será como si no existieran. Por ejemplo, una experiencia vital que me comentaba hace poco tiempo una lectora de este blog, habitualmente mencionada en entrevistas conductuales:

En el curso 2007-2008 estuve de Erasmus en Polonia

Hay quien menciona así, a pelo, esta experiencia en una entrevista conductual, y ya supone que el entrevistador extraerá de ahí todo lo positivo que una beca Erasmus proporciona a un estudiante universitario (que lo tiene, y mucho); obviando, por supuesto, todas las connotaciones negativas que también ha ido adquiriendo a lo largo de los últimos años (juerga, desenfreno sexual). Relatar de una manera tan aséptica esta experiencia es un desperdicio absoluto de vivencias. Son tantos los aspectos positivos que de hecho se extraen de una beca Erasmus, que resulta una auténtica lástima no mencionarlos uno tras otro en una entrevista conductual, aunque en un principio puedan resultar obvios. La misma experiencia, se podría expresar, mucho más atractiva, por ejemplo de la siguiente manera:

“En el curso 2007-2008 realicé un intercambio con la Universidad de Varsovia. Tomé asignaturas relacionadas con mi formación académica desde un enfoque diferente. Realicé trabajos en grupo con alumnos de diversas nacionalidades. Descubrí métodos de enseñanza diferentes por parte de profesores extranjeros. Aprendí a tener una conversación básica en polaco. Además, tuve la ocasión de viajar por el centro y el este de Europa”

Con muy poco esfuerzo, ya hemos sacado a relucir tres o cuatro skills que seguro son muy valoradas en el puesto de trabajo al que optamos. Sin grandes alardes, hemos convertido un año de Erasmus en una experiencia vital de valor incalculable. Las vivencias hay que adornarlas, hay empaquetarlas bien. Sin pasarse, sin dar excesivos rodeos, pero hay que proporcionar todos los detalles relevantes de la situación y concluirla hábilmente de manera que nosotros mismos seamos los pequeños triunfadores de la historia. Aspectos negativos, pequeñas derrotas propias de cualquier situación vital, las mínimas (a no ser que nos las pidan expresamente).

Para finalizar, simplemente enumeraré algunas de las preguntas que me han realizado en entrevistas de tipo conductual (además de las ya mencionadas más arriba). Para futuras entrevistas, intento siempre encontrar situaciones concretas que puedan encajar con estas preguntas o con otras similares. Cuanto más buceo en mi memoria, más situaciones concretas encuentro. La lista de preguntas es ampliable, por supuesto. Preguntas que podemos esperar en entrevistas de tipo conductual son las siguientes:

– “Describe una situación en la que tuviste que tomar una decisión que cambiaba tu vida de manera importante”

– “Describe una situación en la que tuviste que establecer una serie de prioridades, y cuáles fueron estas prioridades”

– “Describe una situación en la que tuviste que trabajar en un equipo en el que la moral estaba muy baja”

– “Describe una situación en la que tuviste que intentar cambiar la opinión de un superior”

– “Describe una situación en la que cometiste un error”

– “Describe cuál ha sido, hasta la fecha, tu mayor desafío profesional/académico”

– “Describe una situación en la que tuviste que tener visión enfocada al cliente”

– “Describe una situación en la que tuviste que trabajar en un entorno internacional, y qué aprendiste de estas nuevas visiones”

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